Un festival de música donde la industria ecuatoriana se junta en colaboración.
Para el afiche madre del festival tomamos el símbolo quiteño por excelencia: la montaña, y la pintamos con un mapa de calor de trazo orgánico, derretido, para imitar el feeling psicodélico de la gráfica popular.
Para los afiches acompañantes, artes para redes y merchandising creamos composiciones tipográficas e íconos decorativos basados en los stickers que encontrarías en la ventana de un Colón-Camal o un Reina del Camino.
Quisimos hacer algo que se sienta colorido y casual, que pueda hablarle a una diversidad de públicos y que pueda conectar con ecuatorianos de todo tipo, porque esa es la idea de la minka (o minga): juntarnos todos para colaborar.
Los creadores de Minka Musical nos dieron mucha libertad creativa para este proyecto. Como es una celebración de la música ecuatoriana, quisimos hacer algo que se sintiera muy propio, como un chiste interno, pero totalmente novedoso.
Nos inspiramos en la gráfica de los buses urbanos e interprovinciales, particularmente los stickers y las frases icónicas que todos los ecuatorianos conocen, para crear un lenguaje nunca antes visto para un festival de este tipo.
Hicimos algunas pruebas con el logo, los gradientes, la composición y la ilustración hasta encontrar la versión final. Queríamos poder modular la “intensidad” de la gráfica para crear un tono más serio o más llamativo cuando sea necesario, tomando en cuenta que el festival debía hablarle a muchos públicos a la vez.