
Una finca y hacienda de trabajo familiar en Naranjito que ofrece estancias y experiencias de agroturismo de lujo.
Creamos una marca que deja ver el legado y tradición sobre el cual se sostiene La Danesa, pero también la creatividad audaz con la que mira hacia el futuro del turismo sostenible.
El contraste de estilos fue la base para este branding. A través de la composición, el estilo de ilustración, los colores intensos combinados con tonos tierra y los patrones expresivos, creamos una gráfica propia que se siente muy auténtica para La Danesa.
Las ilustraciones botánicas fueron hechas a mano, basándonos en los productos que se producen artesanalmente en la hacienda: chocolate, miel, mermelada, dulce de leche. Para hacerlos más contemporáneos, los intervenimos con patrones orgánicos y coloridos.
El caballo del logotipo y la tipografía simple recuerdan que es una hacienda de trabajo. Es el cable a tierra para contextualizar la visión de la marca sobre el lujo y dejarla habitar en estos dos mundos: la elegancia y la simplicidad. Eso es La Danesa.
Este proyecto fue publicado en Dieline.